Promesas y tradición en la fiesta de San Roque


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17/08/2007 01:18 AM |

Flashes y expectativa. Una multitud lo siguió por el recorrido que duró unas tres horas. No se trataba de ninguna estrella de rock ni de un político en campaña, sino de uno de los santos más populares entre los fieles católicos. San Roque, el protector de los enfermos y perros, reunió unos tres mil fieles en la tradicional procesión. Durante un alto en la multitudinaria marcha, desde y hasta la parroquia de Santiago y Avellaneda, se realizó la misa central en el Parque 9 de Julio. Cuando la imagen llegó la grey la saludó con aplausos y sacudiendo banderas. Una paloma blanca sobrevoló la estatua hasta que fue depositada en el lugar en el que estaría durante una ceremonia. Quizás una señal o una rara casualidad. Los alegres cánticos de bienvenida invadieron de festividad a los niños y mascotas ataviados con las tradicionales capas marrones similares a las que viste el Santo y señal de que allí hay una promesa.
Brisa está intranquila. La cola de la perra rechoncha la delata: está feliz. Su dueña, Sofía  Martínez (16 años) nunca dejará de agradecer a San Roque que ella esté con vida. “El año pasado, este mismo día, comenzó con trabajo de parto. Pero no podía tenerlos. La procesión pasó por la puerta de mi casa y la encomendamos. Todo salió bien. Uno de los cachorros de llama Roque”, comentó. Miguel Moya (62 años) apenas puede contener en brazos a la pequeña Laica, una cocker renegrida. “Ella tenía problemas en la cadera y la pierna, había que operarla. Le hicimos una promesa y ahora está perfecta”, relató. Eliana Cortalezzi (11 años) lleva en una mochila a su ovejero cachorro como si fuera un tesoro. “Un día se cayó y pensábamos que se iba a morir. Pero le recé a San Roque y lo curó”, detalló.
El arzobispo Luis Villalba  celebró la misa y emitió un profundo mensaje remarcando la necesidad de amar al prójimo, siguiendo el ejemplo del Santo. Luego de  compararlo con la figura de la Madre Teresa de Calcuta, enfatizó: “¡Qué distinta sería la vida si los cristianos pondríamos en práctica el Evangelio del amor y la misericordia! Vemos que la realidad es otra. Que uno por subir, hasta pisa al hermano. Que el político, en vez de buscar el bien común, le interesa sólo el propio. No es ese el mensaje”, reflexionó el religioso.
Luego, las filas volvieron a marchar hasta la iglesia. Las calles se inundaron de fe y hubo aplausos, suelta de globos y fuegos artificiales para el Santo. Mientras, en la calle Haití, la fiesta continuó con la tradicional kermesse. Los juegos y puestos de comida estarán allí hasta el lunes.

 


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