Policiales
Tres personas fallecieron en un violento accidente
Una ruta mojada por la copiosa lluvia caída en las últimas horas y la alta velocidad con que se maneja por los caminos tucumanos se sumaron ayer por la tarde para que la lista negra de vidas perdidas sobre el asfalto se nutriera con tres nombres más.
Cruce peligroso
La tragedia se desencadenó minutos después de las 16.30 y tuvo como escenario un cruce de rutas en el Sudeste de la provincia, a un kilómetro de la comuna rural de Lamadrid.
Justo allí, a metros de una estación de servicio y de una siempre concurrida gomería, impactaron de frente una camioneta y un automóvil. El violento encontronazo provocó la muerte casi instantánea de los conductores de ambos vehículos y de la acompañante del rodado menor, mientras que una cuarta víctima -que viajaba junto al chofer del coche de carga- resultó con algunas heridas de poca consideración.
Las pericias preliminares practicadas en la intersección de la ruta nacional 157 con el camino provincial 308 permitieron establecer que la camioneta -una Ford F-100 blanca, dominio CNT 309-, avanzaba hacia el sur por la primera de estas vías y su conductor, identificado como Daniel Ricardo Valdez, había iniciado una maniobra de giro para empalmar con la otra ruta.
Por esta última y en sentido contrario, se desplazaba el Chevrolet Corsa color verde, marcado con la chapa patente FBG 566, que era guiado por Luis Alberto Rodríguez, quien también intentaba virar, sólo que a su derecha, es decir hacia el norte, de donde venía el otro rodado.
Explosión
La violencia del choque fue tal que generó lo que fue descripto por algunos lugareños como una explosión. Tras golpear contra el auto, la F-100 comenzó a girar sobre sus ruedas en un movimiento de trompo que provocó la apertura de una de sus puertas. Por allí salió despedido Valdez, quien al estrellarse contra el pavimento sufrió gravísimas heridas que determinaron su deceso mientras era trasladado en ambulancia hacia el hospital de Lamadrid. El joven, ordenado sacerdote, estaba a cargo de la parroquia de Graneros y también de la de Arboles Grandes, hacia donde se dirigía en esos momentos. Lo hacía en compañía de Mercedes Díaz, una mujer radicada en la primera localidad, quien resultó ser la única sobreviviente del accidente.
Muerte instantánea
Mientras tanto, el Corsa, que debido a la envergadura del otro rodado fue el que llevó la peor parte, dio varios tumbos hasta quedar semisumergido en una laguna que se había formado al costado de la ruta, a varios metros del lugar en el que se produjo el choque.
Totalmente destrozado, el habitáculo del vehículo tuvo que ser cortado por los bomberos de Concepción que acudieron al lugar en auxilio del personal de la Comisaría de Lamadrid cuyos efectivos, al mando del Subcomisario César Ibáñez, fueron los primeros en llegar al sitio.
Recién después de un par de horas de arduo trabajo, lograron extraer los cuerpos de Rodríguez y de su esposa, Blanca Nieves Fernández, quienes dejaron de existir en el instante mismo en el que ocurrió el percance.
Entre los pocos testigos directos que tuvo el accidente, estaba Héctor Rubén González, un habitante de la zona quien luego de la sorpresa que le causó el estruendo, debió prestar auxilio a las víctimas que viajaban a bordo de la camioneta, entre quienes reconoció a su vecina y al cura, a quien ayudó a cargar hasta la ambulancia.
Todavía conmocionado por lo vivido, el hombre recordó que ese cruce suele ser escenario de choques, pero que nunca hubo uno de esta magnitud.
Busquedas de temas relacionados
San Miguel de Tucumán | Tucumán | Argentina
Diario El Siglo | elsiglo@elsigloweb.com | Contacto
acerca de el siglo | agregar a favoritos

TEM. 20º HUM. %


Deje su comentario