Valeria Ale: “El Tae Kwon Do es toda una forma de vida”


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26/12/2007 00:29 AM |

Mientras algunos siguen chocando las copas (y van...) y otros aún no logran abrir los ojos después de una “noche buena”,  ella prefiere aprovechar la Navidad para ponerse al día con las tareas de la casa. Claro, su festejo fue más tranquilo y moderado que los demás y por eso hay menos cosas por ordenar, sobre todo botellas.
“Sólo hay envases de gaseosas porque no tomo alcohol”, aclara Valeria Inés Ale, la ganadora del “Jardín de la República” como la mejor deportista del año, que sin problemas cortó el descanso para charlar con EL SIGLO y contar su inicio en el mundo de las artes marciales.
Como pasa casi siempre,  su amor por ese deporte lo heredó de un familiar. El responsable fue su papá Roberto, quien antes que aprenda a caminar ya quería que sepa las técnicas del Karate.
“Es profesor y me enseñó todo. Con él di los primeros pasos. Después, por cuestiones laborales, no pudo seguir entrenándome. Fue muy triste, pero no podía abandonar. Ya era cinturón negro y tenía varios campeonatos ganados. Entonces me fui a la Escuela Shong-Ji del maestro Rodolfo Castillo y comencé con el Tae Kwon Do”, cuenta Valeria, de 28 años, quien a pesar de dedicarle todo su tiempo a su pasión, se da un lugarcito para estudiar nutrición.
“Estoy cursando el último año de la carrera. Es muy complicado entrenar y estudiar, pero con mucho sacrificio lo estoy logrando. El tiempo es vital para mí. Mis  días están cronometrados. Como tengo distintos horarios para practicar, voy a todos lados con una mochila con la ropa de entrenamiento. Y encima por las noches doy clases a más de 30 chicos en el Instituto Rivadavia de Alderete. Termino muerta”, confiesa no sin antes justificarse: “Lo hago porque amo este deporte. Algunos me dicen: ‘¡estás loca!, ni siquiera ganás plata en las competencias’. Y bue... Hay que sentir la adrenalina que corre por mi cuerpo para que me puedan entender”.
Recibir el “Jardín de la República” fue todo un orgullo para Valeria. Más por una cuenta pendiente que por haberle ganado el premio a figuras como “Pigu” Romero, “Jota” Morales, Omar Hassán, entre otros.     
“Cuatro años consecutivos estuve postulada y nunca fui la ganadora. Siempre tenía ese deseo de lograrlo por un reconocimiento a tanto esfuerzo. Lo siento importante por eso, no por haberle ganado a otros deportistas más conocidos. Muchos de ellos son profesionales y tienen más difusión. Yo, en cambio, al ser amateur tengo que rebuscármela sola. Es incomparable”, remarca Valeria, que en más de una oportunidad tuvo que romper el chanchito para poder ir a un Mundial a representarnos a todos los argentinos.
“Es muy difícil. Necesitás tres mil dólares para poder estar presente y no siempre tenés gente que te ayuda. Conmigo se portaron muy bien el intendente de Alderete Julio Silman y el secretario general de UTA, Roberto Jiménez. Sus aportes fueron muy importantes, pero claro, no la solución. Entonces, tuve que sacar de mi bolsillo”.
En el momento de brindar, Valeria pidió una sola cosa: ganar el Mundial de Rusia en el 2009 para poder tomarse revancha del de Eslovenia, en el que terminó cuarta entre 70 piases. Sí, quería más.
“La idea era llegar más lejos pese a que conseguí una importante posición. Lo que pasa es que perdí por un punto contra Canadá y me quedó una bronca bárbara. Espero poder desquitarme  en Rusia”, sueña Valeria, que sabe que no cuesta nada.
Definir el Tae Kwon Do y su personalidad fue más sencillo para ella: la englobó en una sola respuesta: “El Tae Kwon Do es una forma de vida. Aprendí a ser más exigente conmigo misma. Ahora soy puntual, estricta, responsable y perseverante. Gracias al Tae Kwon Do soy lo que soy”.

 


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