Opinión

Miercoles 30 de Enero de 2008
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Ni los unos ni los otros

La crisis internacional desata por la situación en Estados Unidos encuentra a la Argentina en un posicionamiento más sólido comparado con otras crisis.

Por Daniel Abad 

 

Como siempre los argentinos discutimos desde posiciones extremas lo que nos pasa, ahora le toca el turno a la crisis financiera internacional provocada por los Estados Unidos. Están aquellos que pronostican (o desean quizás) una inminente debacle local y los otros que dicen (o disimulan) que no pasará nada. Veamos. Creemos que estamos mejor parados que en otras épocas porque además de crecer a tasas altas manteniendo los superávit gemelos (fiscal y comercial) no hay ninguna variable macroeconómica que se haya salido de cause. Tampoco hay atraso cambiario a pesar que la cotización del dólar se ha retrasado en relación con el aumento de costos internos; el tipo de cambio multilateral (en relación con la canasta de monedas de los países con los que la Argentina comercializa), sigue siendo competitivo. Otro elemento válido, es que el nivel de endeudamiento ha bajado considerablemente como así también el perfil de endeudamiento comparado con otras crisis como la asiática o el tequila. También en este aspecto, Argentina está desconectada del mercado de capitales internacionales lo que la pone lejos de los coletazos. Además, la cancelación total de la deuda con el FMI permitió sacar del camino a esta institución crítica del actual programa económico. También relacionado con el sector externo, el control de capitales desalienta el ingreso de fondos especulativos que brinda protección frente a inestabilidades financieras externas. Como ya manifestáramos en otras oportunidades, la acumulación de reservas internacionales desalientan las corridas especulativas contra el peso y las conocidas fugas de capitales. Así, la economía argentina y el resto de las economías latinoamericanas están en condiciones de enfrentar mejor que en otras ocasiones los simbronazos de la crisis norteamericana. La existencia de un superávit fiscal de alrededor de 25.600 millones de pesos en el 2007 brinda cierta tranquilidad. En cuanto al otro superávit, el comercial, el saldo positivo de 11.500 millones de dólares también en 2007, contribuye con la provisión de divisas (recordar que antes la provisión de divisas provenía del endeudamiento externo) origen histórico de crisis pasadas. Si bien este excedente está motivado por los extraordinarios precios de las materias primas, no sería tan holgada la perfomance fiscal y comercial si el tipo de cambio no fuera alto que alienta las exportaciones. Ahora bien, cuales son los riesgos. La crisis financiera de Estados Unidos en algún momento llegará a la economía real. Si bien estamos mejor preparados que en otras épocas por lo que acabamos de manifestar, hay que ser concientes que el crecimiento de China e India como potencias emergentes dispararon el valor de las materias primas a niveles record y en algún momento, si la crisis norteamericana persiste, sus economías se resentirán porque son proveedores a su vez de los Estados Unidos ya que este país también es un importante comprador de commodities. Mientras tanto, y al estar la economía argentina creciendo en base al consumo interno, lo mismo le sucede a Brasil, habrá que esperar el desenlace de la principal economía del mundo manteniendo ambos superávit, continuar acumulando reservas y tipo de cambio competitivo.


*Consultor de Empresas.
www.abadconsultores.com.ar

Miercoles 30 de Enero de 2008
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