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Tucumán despidió a Mercedes Sosa cantando en la Plaza
05/10/2009 04:44 AM |
Cantando, como ella tan bien lo hacía, hasta el punto de ser bautizada como "la Voz de América". Así despidió Tucumán a uno de sus hijos más pródigos, a la "Negra" Mercedes Sosa, quien falleció este domingo a la madrugada, a los 74 años de edad, como consecuencia de una enfermedad hepatorenal que la maltrató durante sus últimos años de vida.
Una multitud se congregó anoche en la plaza Independencia para escuchar a León Gieco, en un acto que, en principio, había sido programado como el recital de cierre del 49º Septiembre Musical Tucumano, y que terminó convirtiéndose en una emotiva vigilia musical de despedida a la inigualable "Mecha".
Hasta entrada la madrugada, con velas encendidas, para alumbrarle a Mercedes el camino hasta el cielo, familias enteras se emocionaron hasta las lágrimas con un repertorio musical que recordó la rica trayectoria de esta queridísima artista tucumana.
"Vamos a despedir a mi querida amiga e hija de ustedes los tucumanos. Este es un momento muy triste para todos, en especial para mí, pero si hubiéramos hablado por teléfono, como lo hacíamos siempre, seguro me hubiera dicho: 'sí, Leoncito, anda a cantarle a los tucumanos'. Por eso, esta noche vamos a cantar hasta las cinco o seis de la mañana para despedir a Mercedes, este es nuestro homenaje". Fueron las primeras palabras de Gieco, uno de los "hijos del alma" que dejó la "Negra" en su paso por la vida, al subir al escenario.
Con los ojos humedecidos por la tristeza, la primera canción elegida por el cantautor santafecino para despedir a su amiga entrañable fue "Sólo le pido a Dios", un tema de su autoría pero que fue inmortalizado por la incomparable voz de la "Negra". Lo acompañaron todos y se emocionaron hasta las piedras.
Gieco, quien estuvo acompañado por el grupo de chicos discapacitados de "Mundo Alas", intercambió temas musicales que siempre formaron parte del repertorio musical de Mercedes con anécdotas sobre la vida de la artista tucumana. "No se puede hablar de Mercedes sin llorar ni emocionarse, pero ella me enseñó que en un escenario nunca hay que dejar que te gane la emoción y el dolor", comentó el artista, tras entonar "La Cigarra", otra de las piezas musicales que la "Negra" hizo conocer en todo el mundo.
Dolor nacional
Tan emotivo como el Adiós que recibió en la tierra que la vio nacer, fue la despedida que tuvo Mercedes en Buenos Aires, donde vivió durante los últimos años. Miles de personas asistieron a su velatorio, realizado con todos los honores, en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación. Familiares, admiradores, artistas y referentes de distintos sectores sociales, políticos y culturales, peregrinaron ayer durante toda la jornada hacia el recinto para despedir a uno de los íconos del folklore nacional.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner adelantó su regreso a Buenos Aires desde Río Gallegos y tras permanecer en la Quinta de Olivos se dirigió al Parlamento, para acompañar a la familia de la cantante. Estuvo acompañada por el ex presidente Néstor Kirchner; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y los ministros Jorge Taiana, Alicia Kirchner, Juan Manzur y Julio Alak, entre otros funcionarios.
La Presidenta, emocionada, se acercó al féretro junto a los familiares de Mercedes Sosa, con los cuales se abrazó.
En ese momento, los presentes entonaron "Luna Tucumana", una de las canciones emblemáticas que cantaba "La Negra", y finalizaron con un prolongado aplauso. La Presidenta, entonces, despidió a Mercedes con un beso en la frente.
"Cenizas a mi tierra"
Según confirmó su familia, los restos de la "Negra" serán cremados y sus cenizas esparcidas en los tres lugares del mundo que más amó: El cerro San Javier de su querido Tucumán; Mendoza, donde vivió durante muchos años; y Buenos Aires, la última morada de la "Voz de América", para quien la muerte, como sólo sucede con los grandes de verdad, no fue más que el paso a la inmortalidad.







